Mi experiencia en "¡Ahora Caigo!"

¡Muy buenos días a todos! Después de la experiencia marítima del otro día, ¡volvemos a la tele!


En este artículo os quiero contar cómo fue mi participación en el programa “¡Ahora Caigo!” de
Antena 3. Como la mayoría de vosotros sabréis, tuve la magnífica oportunidad de concursar en el
famoso programa de Arturo Valls, “ese programa en el que todos los concursantes nos caen bien”,
según dice Valls al final de cada programa.




Quiero empezar diciendo que fue una experiencia genial. Sinceramente, y dado el contenido y el
formato del programa, me gustó más que cuando estuve en “Agafa’m”. Arturo Valls es un ‘crack’ y
hace su trabajo super bien. Además de pasarlo bien, me llegó mucho el calor del público, sus
aplausos y su apoyo. Tengo que decir, también, que conmigo la gente de la grada se estuvo riendo
un rato.


Aunque será mejor que empecemos por el principio. Como ya sabéis, este programa lo empecé a
ver hace muchos años, y llevaba años deseando participar. Así que el día 9 de diciembre de 2017,
el día que cumplí 18 años, llamé a la línea de casting para dejar mis datos y que me llamen si
resulto preseleccionado.


Pasaban los meses y no me llamaba nadie… Hasta que un día de mayo, a la hora de la siesta, me
llaman del departamento de casting de ”¡Ahora Caigo!”, perteneciente a la productora catalana
Gestmusic Endemol. Me estaban convocando para pasar el casting en un hotel de Palma para
dentro de dos semanas.


Dos semanas después, acudo al hotel para realizar el casting. ¡Vi a mucha gente! Reconozco que
empezaron a venirme pensamientos negativos, pero rápidamente cambié el ‘chip’ y empecé a
ilusionarme de nuevo con el programa.


Lo primero que hice fue entrar en una sala y llenar dos papeles con mis datos y curiosidades sobre
mí. Después, me pasaron a una sala en la que, con un grupo de cinco personas más, realicé una
prueba de cámara y un simulacro de concurso, para ver nuestras habilidades comunicativas.
Después de esto, me pasaron a hacer un test de cultura general, bastante complicado, por cierto. Al
haber tenido esa sensación de que me había ido mal el test, empecé a dudar de si me llamarían o
no.


Pero unas semanas después… ¡se obró el milagro! Me suena el teléfono y es Montse, del
departamento de Producción de “¡Ahora Caigo!”, para decirme que he sido seleccionado para ir a
concursar y me quería proponer una fecha para rodar. Yo, como podéis imaginaros, estaba loco de
contento, ya que llevaba esperando este momento muchos años. Montse me pidió los datos y me
dijo que ellos mismos compraban los billetes de avión para ir a Barcelona a grabar, además de
explicarme todo el código de vestir y todo el procedimiento.


12 de julio: por la tarde, mi madre me acompaña al aeropuerto para coger el avión a Barcelona. Una
vez en Barcelona, en la zona de llegadas, me encuentro con otra concursante de Mallorca y con
una de Bilbao. Allí nos recoge el chofer del programa y nos lleva en taxi hasta el hotel, situado muy
cerquita de los estudios, en Sant Just Desvern. Al llegar, nos vamos cada uno a su habitación y a la
hora de cenar nos fuimos encontrando con todos los concursantes en el comedor.


Al día siguiente, a las 7.45 horas teníamos que estar abajo, ya desayunados, porque venían a
buscarnos para ir a los estudios. Al llegar, éramos en total 22 concursantes, ya que por la mañana
se graban dos programas y por la tarde tres. Yo pertenecía al grupo que iba a participar en el
primero de todos. Nos subieron a todos a la sala de concursantes y nos explicaron la mecánica y
todo el procedimiento, además de hacernos firmar los derechos de imagen.


Poco después, bajamos al plató. Lo primero fue una excursión por debajo de las trampillas, para
que pudiéramos ver dónde caeríamos. Y si alguien quiere saber lo que hay allí abajo… ¡se quedará
con las ganas!


Y en seguida subimos a la zona de juego y nos tiraron, uno a uno, por la trampilla, para enseñarnos
cómo hay que colocarse y no hacernos daño. Y tras este subidón de adrenalina, es momento de
pasar por maquillaje y peluquería. Yo tuve suerte y tuve oportunidad de cruzar unas palabras con
Arturo Valls, que lo estaban maquillando justo a mi lado derecho. De ahí, subo a vestuario, me visto
(previa autorización del estilista) y bajamos donde está el plató. Nos microfonan, probamos el
sonido, nos enseñan a usar la tablet y… ¡a la palestra!


Cuando empezó a sonar la sintonía supe que era real, que había cumplido mi sueño de participar
en ese programa. Y ya cuando Arturo llamó a los concursantes, empezó la juerga. A mi me tocó
estar en la trampilla número 3. Por suerte o por desgracia, me eligieron el primero.


Durante mi presentación me desenvolví bastante bien e hice reír al público. Hicimos el duelo de
preguntas, pero perdí y me abrieron la trampilla. Una vez abajo, me ayudaron a salir del agujero y
Mireia Agramunt, la azafata del programa, me hizo una entrevista muy divertida (que, por cierto, no
salió en televisión). De ahí subí a la sala de concursantes a ver el programa con los participantes
del segundo programa. Al poco tiempo, nos llevaron a comer a los que habíamos caído ya al
restaurante de enfrente del plató.


Después de comer, volvimos a los estudios, recogimos todas las cosas y nos llevaron al aeropuerto
a los que teníamos que coger avión.

Os dejo por aquí el enlace para que podáis ver el programa:
https://www.youtube.com/watch?v=nxJ3IAoUisk&t=2842s

¡Y esta fue mi experiencia en el programa! Espero que hayáis disfrutado y os animo a todos a
participar. Por si os interesa, os dejo el teléfono de la línea de casting: 905446303. Es una
experiencia genial y muy divertida. Si os ha gustado este artículo, dejad un ‘like’ y un comentario.
Un saludo a todos y ¡hasta la próxima!

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