Verano mágico a bordo con Baleària

Buenos días a todos y bienvenidos a la segunda semana de vida del blog. 

En este artículo os voy a hablar de otra de mis pasiones. Como bien os dije al principio, me gusta
mucho el mar y navegar. Por eso, durante las temporadas de Semana Santa, verano y Navidad me
embarco a trabajar a bordo de los buques de la naviera Baleària.

Tripulación del buque Rosalind Franklin el verano pasado


Mi primera campaña fue en Semana Santa. Tres intensas semanas a bordo del buque Rosalind
Franklin realizando a diario la ruta Barcelona-Palma. Al ser mi primer contacto con el mundo laboral,
todo era nuevo para mi. Pero será mejor que hable de la campaña de verano, que, por suerte, hice
en el mismo barco que en Semana Santa y prácticamente con las mismas compañeras.

Pasar tres meses encerrado en un barco viviendo y trabajando ahí, a bote pronto, puede parecer
una locura, pero no me arrepiento de nada. Es una gran experiencia que te enriquece mucho a nivel
personal y profesional. Todo fue mucho más fácil gracias a mis compañeras: Jéssica, la maga y mi
principal apoyo a bordo, con la que cerraba el equipo de animación; Inés y Alba, que estaban
trabajando en el restaurante self service; Carmen, la chica de la tienda, que también me ayudó
mucho; y al resto de compañeros, la mayoría de ellos procedentes de Honduras, Panamá,
Colombia y Guatemala.

Si seguís leyendo, descubriréis cómo es un día a bordo:

El barco llega a Palma procedente de Barcelona a las 6.30 horas todos los días. Desde esa hora y
hasta las 11.00 horas, hora a la que empezaba mi turno, podía bajar a Palma a dar una vuelta,
visitar mi casa, comprar artículos de higiene que falten en el camarote… En fin, bien podía
levantarme pronto y bajar a tierra o bien me quedaba durmiendo hasta las 10.30 horas para
incorporarme a las 11.00 horas.

11.00 horas: empieza el embarque de pasajeros y vehículos en Palma. Además de pasajeros,
también viajan con nosotros camiones con mercancías para abastecer a las Islas. El embarque es
un momento crucial, ya que yo, como animador, tenía que dirigir al pasaje a la acomodación
correspondiente e informar a las familias de todos los servicios que ofrecemos (animación infantil,
magia, tienda, restaurante y bares).

12.30 horas: zarpamos rumbo a Barcelona y me voy a comer. Tenía una hora para comer, hablar y
reír con los compañeros. Es un espacio de relax y desconexión del trabajo.

13.30 horas: empiezan las actividades de animación infantil. Dos minutos antes, subo a recepción a
anunciar por megafonía el horario de las mismas, para que todo el mundo lo tenga claro y
animándolos a participar. Después bajaba a la zona infantil y empezaban las actividades
(empezamos pintando para calentar y luego pasamos a juegos y danzas).

15.00 horas: taller de magia. A esta hora, entra en acción la maga Jessica Guloomal, una ilusionista
procedente de Gran Canaria para ofrecer una clase de magia a los más pequeños.

16.00 horas: terminaba la clase de magia y volvía yo para proponerles una actividad de
investigación. Cada día montaba una ‘gymkana’ en la que los niños tenían que buscar, mediante
pistas repartidas por todo el barco, una emocionante sorpresa final.

17.00 horas: ¡empieza el show! La maga Jessica está lista y preparada para ofrecer un espectáculo
de magia para toda la familia. La puesta en escena dura unos 45 minutos, y es la parte más
divertida de la travesía, ya que interactúa mucho con el público y suele necesitar algunos
ayudantes…

18.00 horas: hora de la cena. Una vez acabado el espectáculo, entre Jessica y yo recogemos las
sillas y subíamos a dejar los trastos al camarote. Una vez todo vuelve a estar en orden, bajamos a
cenar al comedor de tripulación. De nuevo, nos encontramos con los compañeros y hablamos y nos
reímos un rato.

19.30 horas: llegada a Barcelona. A partir de esta hora, hay que ir preparándose para coordinar el
desembarque de los pasajeros. Cada uno se pone en su posición y, una vez el pasaje está en el
garaje para coger el bus hacia la terminal, empezamos la limpieza del barco. Hay que ir ligeritos, ya
que a las dos horas empieza el embarque de nuevo.

21.30 horas: comienza el embarque de pasajeros en Barcelona. Repetimos la misma operativa que
en Palma, pero en mi caso, en vez de anunciar todas las actividades de animación disponibles
durante el día, me encargo de anunciar el espectáculo de magia nocturno de la maga Jessica.

23.00 horas: zarpamos rumbo a Palma. Además, es el momento de anunciar por megafonía el inicio del que se llamaba “Magic Night Show”. Una vez finalizado el anuncio, termina mi turno. Me voy a
dormir al camarote hasta el día siguiente para volver a empezar. Un apunte: no todos los días me
iba a dormir a esta hora, ya que a veces quedábamos para hacer un poco de fiesta por la noche, así
que a veces me esperaba a que todos terminasen de trabajar para pasar un buen rato con los
compañeros..

6.30 horas: llegada a Palma. Como he mencionado anteriormente, a partir de esta hora, si es
necesario podemos seguir descansando hasta la hora de entrar o bien podemos salir a la ciudad a
hacer lo que sea.

El mejor equipo con el que pude coincidir, de arriba a abajo: Pilar (Recepción), Carmen (Tienda), yo (Animación) y Jéssica (Magia)


Y este era mi día a día a bordo del Rosalind Franklin de Baleària, una gran experiencia que repetiría
una y mil veces. Se vive todo muy intensamente, ya que tus compañeros de trabajo son tu familia
durante ese tiempo, así que hay que intentar que la convivencia sea lo más agradable posible para
todos.

Espero que os haya gustado esta entrada y, si es así, dejad un comentario y un ‘like’. Besos,
abrazos y ¡¡hasta el jueves!!

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